viernes, 19 de septiembre de 2014

Efectos de los alimentos y el microbioma: parte 2 (Continuación/Riesgo)


Los efectos de la dieta en el microbioma intestinal son rápidos y pueden modificarse según el aporte para irse adaptando a la dieta del individuo. Los alimentos derivados de origen animal producen mayor cantidad de cambios en el microbioma intestinal en comparación con los de origen vegetal; los primeros favorecen a que el microbioma intestinal fermente mas derivados de los aminoácidos y diversos productos que pueden llegar a ser carcinogénicos (1).

El contenido elevado de ciertos nutrimentos de la dieta modifica el comportamiento del individuo y afecta su salud, como es el caso de las dietas ricas en grasas que modulan el microbioma intestinal y afectan el comportamiento del individuo haciéndolo mas ansioso por la interacción sistema nervioso entérico sistema nervioso central (2).

La dieta rica en grasa produce una disbiosis intestinal; que puede ser responsable de una colonización de bacterias comensales que producen un exceso de ácidos grasos de cadena corta y estimulan la lipogenesis, junto a una mayor absorción de glucosa (3), la ingesta de sucrosa junto con la dieta elevada de grasa favorece aun mas la lipogenesis. Además estas bacterias comensales producen LPS y que lleva posteriormente a una endotoxemia metabólica que favorece un leve grado de inflamación crónica y por ende la resistencia posterior a la insulina (4).

Otra forma factor que favorece la colonización de bacterias comensales en el instetino es por el exceso de carbohidratos en la dieta que favorece la disminución del pH intestinal, esto posteriormente favorece a un mayor almacén de energía (3).

Las bacterias del microbioma intestinal también poseen la capacidad de producir factores aterogenicos; estos son mas evidentes en individuos con antecedentes genéticos de tal enfermedad y exacerbados con hábitos alimentarios no recomendables como el exceso de grasas en la dieta del individuo (5).

Razones por la cual se recomienda un adecuado contenido de grasa en la dieta, evitar la alimentación con carbohidratos simples en exceso y favorecer un predominio de alimentos de origen vegetal para producir menor alteración en el microbioma intestinal, pero no obviar o eliminar los alimentos de origen animal; como factores para disminuir el riesgo a diversas enfermedades en la posterioridad.

1) David LA, Materna AC, Friedman J, Campos-Baptista MI, Blackburn MC, Perrotta A, et al. Host lifestyle affects human microbiota on daily timescales. Genome biology. 2014;15(7):R89. http://genomebiology.com/2014/15/7/R89

2) Kang SS, Jeraldo PR, Kurti A, Miller ME, Cook MD, Whitlock K, et al. Diet and exercise orthogonally alter the gut microbiome and reveal independent associations with anxiety and cognition. Molecular Neurodegeneration. 2014;9(1):36.

3) Annalisa N, Alessio T, Claudette TD, Erald V, Antonino DL, Nicola DD. Gut Microbioma Population: An Indicator Really Sensible to Any Change in Age, Diet, Metabolic Syndrome, and Life-Style. Mediators of Inflammation. 2014;2014:1–11. http://dx.doi.org/10.1155/2014/901308

4) F. A. Duca & T. K. T. Lam. Gut microbiota, nutrient sensing and energy balance. Diabetes, Obesity and Metabolism 16 (Suppl. 1): 68–76, 2014. doi:10.1111/dom.12340

5) O’Connor A, Quizon PM, Albright JE, Lin FT, Bennett BJ. Responsiveness of cardiometabolic-related microbiota to diet is influenced by host genetics. Mammalian Genome .Available from: http://link.springer.com/10.1007/s00335-014-9540-0