viernes, 21 de noviembre de 2014

Dieta y Disbiosis

El desarrollo del microbioma intestinal es programado intrauterino en nuestro organismo, pero los factores externos modifican la colonización intestinal, siendo de estos uno de los mas importantes la dieta que recibe el infante al nacer (1).

Durante los primeros 6 meses de vida se estipula que le infante reciba lactancia materna exclusiva debido a los beneficios que esta promueve; prevención contra enfermedades infecciosos, adecuado crecimiento y desarrollo, protección contra la obesidad, etc. (2).  Dichas propiedades se habían considerado a los componentes de la leche, las diversas proteínas con función neuroprotectora e inmunológica.

Ahora hablamos de las propiedades de la leche materna con relación a la modulación del microbioma intestinal, cuando se inicia la alimentación complementaria cambia el contenido del mismo al tenerse que adaptar a los nuevos nutrientes que ingiere el paciente, como se he expuesto en entradas anteriores (http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/11/dieta-y-microbioma.html).

El inicio de la alimentación complementaria crea disturbios en el microbioma del individuo al generar un desbalance de la relación entre cada una de las familias intestinales importantes, lo que conocemos como disbiosis intestinal (2).

Con la eliminación de la lactancia materna, el individuo esta con mas riesgo de enfermedades infecciosas como las infecciones de vía aérea superior y las enfermedades diarreicas (2), esos procesos infecciosos a repetición también pueden afectar el microbioma intestinal, pero no solo eso, al ser expuestos a nuevos alimentos y las características de la preparación pueden ser infectados por diversos tipos de parasitos.

Dichos parásitos pueden no presentar un cuadro clínico en el individuo, debido a un probable estado de equilibrio con el microbioma del huésped o pueden generar una disrupción de dicho ecosistema y generar un cuadro clínico debido a la disbiosis que producen lo que evidenciaríamos como una enfermedad diarreica (3); o en el caso de mantenerse asintomáticos pueden iniciar una cascada de eventos que dan origen a una disbiosis posterior que predisponga a diversas enfermedades como es el caso de los Blastocistos (4).

La disbiosis intestinal del individuo causada por la dieta ya sea debido a una infección parasitaria asintomática o solo por los alimentos aumenta el riesgo de enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer colorectal, obesidad entre otras (1, 4); y en los casos leves una disbiosis intestinal que solo produzca una enfermedad diarreica (3), sin embargo no todos los parásitos intestinales asintomáticos pueden generar la disbiosis que predispone a tales enfermedades.

Y la prevención de adquirir dichos agentes en nuestro organismo son las adecuadas medidas de higiene, y mantener un microbioma estable para que pueda combatir con los patógenos invasores; esto obteniéndose con una adecuada nutrición y la introducción adecuada de los diferentes alimentos en las etapa de crecimiento propias.


1) Chan YK, Estaki M, Gibson DL. Clinical Consequences of Diet-Induced Dysbiosis. Annals of Nutrition and Metabolism. 2013;63(s2):28–40. DOI: 10.1159/000354902

2) Przyrembel H. Timing of Introduction of Complementary Food: Short- and Long-Term Health Consequences. Annals of Nutrition and Metabolism. 2012;60(s2):8–20. DOI: 10.1159/000336287

3) Herrera D. Parasitosis Intestinal Versus Disbiosis Intestinal de Origen Parasitario: Una Crítica al Paradigma Tradicional. Rev electron biomed. 2014;2.  available from: http://biomed.uninet.edu/2014/n2/herrera.html

4) Nourrisson C, Scanzi J, Pereira B, NkoudMongo C, Wawrzyniak I, Cian A, et al. Blastocystis Is Associated with Decrease of Fecal Microbiota Protective Bacteria: Comparative Analysis between Patients with Irritable Bowel Syndrome and Control Subjects. PloS one. 2014;9(11):e111868. doi:10.1371/journal.pone. 0111868


miércoles, 12 de noviembre de 2014

Dieta y Microbiota

La dieta es uno de los principales factores que modifica el microbiota intestinal, debido a que es un factor modificable; la ingesta de diversas alimentos pueden dar origen a bacterias comensales (no crean daño), mutualistas (nos ofrecen un beneficio), patógenas (nos producen daño), y estas con las causantes de diversas enfermedades o la base de la teoría de la disbiosis intestinal y las enfermedades (1).

Estas bacterias colonizan el intestino delgado y el colon de donde obtienen sus nutrientes, dependiendo de la dieta que llevemos.

Las bacterias en el tracto intestinal crean interacciones huésped/microorganismos y microorganismo/microorganismo, donde las bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta generan hidrogeniones que son utilizados por otras bacterias como fuente de energía por lo cual se mantiene una adecuada simbiosis y la diversidad del microbiota intestinal que ayuda a la permanencia de salud (1).

Dichas bacterias que generan que generan ácidos grasos de cadena corta, intervienen con la modificación las sales biliares, por lo cual intervienen con el metabolismo del colesterol, además de que al modificar la composición de las mismas interviene con el crecimiento de otras bacterias o la inhibición de las mismas (2).

Dependiendo de la procedencia del origen de los alimentos ya sea animal o vegetal, además de la relación entre grasas y carbohidratos van a predominar diversas familias de microorganismos por lo cual se va a modificar la producción de metabolitos por las mismas, facilitando el predominio de bacterias patógenas y ocasionando una disbiosis intestinal (1, 2).

Debido a esto se han originado dietas con el fin de mejorar la disbiosis intestinal; en la que se recomiendan los alimentos ricos en prebióticos para facilitar el crecimiento de un microbiota adecuado, además de que se deriven las carnes de rojas a blancas para un menor contenida de grasa, junto con disminuir el contenido de grasa total de la dieta (3), ya que se ha evidenciado que las grasas saturadas de la dieta, estimulan a la producción de sales biliares de difícil degradación por las bacterias intestinales y predisponen a la sobre-colonización del intestino por bacterias patógenas (2).

También considerando que los medios de cocción afectan la biodisponibilidad de los diversos nutrientes y de las fibras de dichos alimentos; y que los alimentos fermentados son una buena fuente de probióticos (3).

Razón por la cual debes mantener una dieta variada y de adecuada calidad, con poca cantidad de grasa y un predominio de alimentos de origen vegetal; con alto contenido de fibras y prebióticos.


1) Peterson CT, Sharma V, Elmén L, Peterson SN. Immune Homeostasis, Dysbiosis and Therapeutic Modulation of the Gut Microbiota. Clinical & Experimental Immunology. 2014 Oct;n/a–n/a.

2) Perrigoue J, Anuk Das A, Mora JR. Interplay of Nutrients and Microbial Metabolites in Intestinal Immune Homeostasis: Distinct and Common Mechanisms of Immune Regulation in the Small Bowel and Colon. Nestlé Nutr Inst Workshop Ser, vol 79, pp 57–71, DOI: 10.1159/000360685

3) Olendzki BC, Silverstein TD, Persuitte GM, Ma Y, Baldwin KR, Cave D. An anti-inflammatory diet as treatment for inflammatory bowel disease: a case series report. Nutrition journal. 2014;13(1):5. http://www.nutritionj.com/content/13/1/5


martes, 4 de noviembre de 2014

Version Extendida: Yogurt

El yogurt se produce por la fermentación de la leche con lactobacilos por varios días; debido a la forma de producción se consideraba que dichos lactobacilos pasaban al intestino donde lo colonizaban y producían los efectos beneficios en la salud, evidenciados en regiones Bulgaricas donde su dieta era rica en este alimento, lo cual dio origen a la teoría de la longevidad por yogurt creada por Metchnikoff quien fue el primero en hablar de los probióticos (1).

Sin embargo se ha evidenciado que los lactobacilos no pueden colonizar el intestino y que el efecto evidenciado debe ser debido a la composición de pre y probioticos del yogurt produciendo una modulación del microbioma intestinal junto con la respuesta inmune del mismo (1).

El yogurt aunque un derivado de la leche posee mayor concentración proteica de ciertas vitaminas como la riboflavina y la vitamina b12, junto con minerales como calcio, magnesio, potasio y zinc (2). Debido a dichas niveles de ciertas vitaminas y minerales se ha asociado a una mayor y mejor densidad ósea por el individuo que lo ingiere rutinariamente (3).

En comparación con la leche el Yogurt tiene un mayor contenido proteico (3).

Se  ha visto que es tolerable en los pacientes con deficiencia de lactasa (2), debido a promueven la tolerancia a la lactosa por modulación del epitelio intestinal (4).

Se ha evidenciado que influye para disminuir los niveles de triglicéridos y mejora la respuesta a la glucosa por la insulina (2); además de que la alimentación adecuada y frecuente de productos derivados de la leche ha mostrado tener una relación inversa con el índice de masa corporal del individuo en general, y el contenido total de grasa, junto con menores niveles de grasa saturada (5).

Los lactobacilos producen normalización de la microbiota intestinal, lo cual favorece el efecto positivo de diversas bacterias con la disminución de los niveles de colesterol sanguíneo junto con la disminución de la inflamación sistémica ocasionada por bacterias patógenas que habitan en el intestino cuando hay una disbiosis intestinal (4).

Por lo cual mejora el riesgo cardiovascular de un individuo, al mejorar el perfil lipídico del mismo.

Debido a la probabilidad de la inflamación sistémica por la disbiosis intestinal que puede ser originada por diferentes causas y por la inmunomodulacion que genera el uso de alimentos fermentados (4) se ha considerado el uso del Yogurt como alimento para mejoría del control de la Diabetes Mellitus Tipo 2, donde se han evidenciado resultados positivos con el control de los niveles de Hemoglobina Glucosilida en pacientes con una enfermedad no avanzada (6).

El efecto de la modulación del microbioma intestinal conlleva a la formación de bacterias productoras de butirato en el intestino, mayor diversidad del microbioma y bacterias que se encargan de utilizar productos tóxicos como los nitritos generados en el intestino para su propio bien (7).

Tambien se ha evidenciado una mejoría de los cuadros de enfermedad diarreica aguda en su transcurso cuando el individuo es alimentado con yogurt (4, 8).

Además de que podemos decir que el yogurt es un alimento nutritivo de bajo costo para la población y que aun siendo de origen animal tiene una menor generación de gas invernadero, con niveles similares a de alimentos de origen vegetal (9).

Aunque no se recomiendan mas de 3 porciones por día de cualquier derivado lácteo.

1) MITSUOKA T. Development of Functional Foods. Bioscience of Microbiota, Food and Bioscience of Microbiota, Food and Health Vol. 33 (3), 117–128, 2014; Available from: http://jlc.jst.go.jp/DN/JST.JSTAGE/bmfh/2014-003?from=Google

2) Wang H, Livingston KA, Fox CS, Meigs JB, Jacques PF. Yogurt consumption is associated with better diet quality and metabolic profile in American men and women. Nutrition Research. 2013 Jan;33(1):18–26. doi:10.1016/j.nutres.2012.11.009.

3) Sahni S, Tucker KL, Kiel DP, Quach L, Casey VA, Hannan MT. Milk and yogurt consumption are linked with higher bone mineral density but not with hip fracture: the Framingham Offspring Study. Archives of Osteoporosis. 2013. 8(0): 119. doi:10.1007/s11657-013-0119-2.

4) Shafi A, Farooq U, Akram K, Jaskani M, Siddique F, Tanveer A. Antidiarrheal Effect of Food Fermented by Various Strains of Lactobacillus: Antidiarrheal activity of Lactobacillus …. Comprehensive Reviews in Food Science and Food Safety. 2014 Mar;13(2):229–39. doi: 10.1111/1541-4337.1205

5) Murphy K, Crichton G, Dyer K, Coates A, Pettman T, Milte C, et al. Dairy Foods and Dairy Protein Consumption Is Inversely Related to Markers of Adiposity in Obese Men and Women. Nutrients. 2013 Nov 20;5(11):4665–84. doi:10.3390/nu5114665

6) Mohamadshahi M, Veissi M, Haidari F, Shahbazian H, Kaydani G-A, Mohammadi F. Effects of probiotic yogurt consumption on inflammatory biomarkers in patients with type 2 diabetes. BioImpacts: BI. 2014;4(2):83. doi: 10.5681/bi.2014.007

7) Veiga P, Pons N, Agrawal A, Oozeer R, Guyonnet D, Brazeilles R, et al. Changes of the human gut microbiome induced by a fermented milk product. Scientific Reports. 2014 Sep 11;4:6328. DOI: 10.1038/srep06328

8) Pashapour N, Lou SG. Evaluation of Yogurt Effect on Acute Diarrhea on 6-24 Months Old Hospitalized Infants. Turkish Journal of Pediatrics. 2006;48(2):115.

9) Masset G, Soler L-G, Vieux F, Darmon N. Identifying Sustainable Foods: The Relationship between Environmental Impact, Nutritional Quality, and Prices of Foods Representative of the French Diet. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics. 2014 Jun;114(6):862–9. http://dx.doi.org/10.1016/j.jand.2014.02.002