domingo, 28 de diciembre de 2014

15 factores que pueden modificar el microbioma intestinal (resumen)

Hemos mencionado diversos factores que pueden afectar el desarrollo del microbioma intestinal del individuo junto con el desarrollo de la salud del mismo, los cuales vamos a ir recapitulando:

1) Tiempo de duración del embarazo (pretermino, a término) (1); a termino adecuado, pretermino deletéreo en el desarrollo del microbioma, menor diversidad de bacterias,
2) Vía de nacimiento (cesárea o vaginal) (1, 2); vaginal adecuado, cesárea deletéreo un microbioma menos diverso mas semejante a la piel y a las bacterias del hospital
3) Lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses (3, 4),
4) Iniciar la alimentación complementaria en la época adecuada (5),
5) Alimentos ricos en FODMAP/Fibras (6); facilita el crecimiento de bacterias comensales y mejora uso de nutrientes,
6) Meriendas entre comidas con Yogurt (7, 8); promueve el desarrollo de un microbioma diverso y aporta bacterias comensales para esto,
7) Limitar el exceso de carbohidratos y alimentarse con carbohidratos complejos (9); para un mejor microbioma y disminuir riesgo de enfermedades (obesidad),
8) Variar la ingesta de alimentos y balancear entre provenientes de vegetales y animales; predominar con alimentos de origen vegetal (10, 11); promueve un microbioma más saludable y disminuye el riesgo de translocacion bacteriana, de inflamación sistémica con el fin de prevenir diversas enfermedades cardiovasculares y metabólicas,
9) Aumentar la ingesta de fibras y vegetales (12); mejora el microbioma intestinal y lo hace más eficiente al poder adquirir nutrientes de las fibras demás de su efecto protector,
10) Lavar adecuadamente los vegetales (12); dichos alimentos poseen diversas bacterias que pueden ser transmitidas a nosotros, aunque con el lavado no garantizamos la eliminación de todas pero si de las más nocivas,
11) Evitar uso de antibióticos innecesarios (13); disminuye la diversidad del microbioma dicho uso
12) Continuar con la alimentación en episodios de enfermedad (11), garantizar el suplemento de nutrientes al microbioma para evitar que migren del intestino y produzcan más efectos adversos en la salud, además de garantizar la estabilidad y diversidad del mismo,
13) Limitar la ingesta de grasas (14, 16); no aumentar el consumo excesivo de las mismas predispone a alteración del microbioma intestinal con una mayor producción de energía y una disbiosis secundaria que aumenta el riesgo de obesidad,
14) Características del hogar donde vivimos (1, 15); compartimos un mundo con diversas bacterias en nuestro hogar y nuestra región así que ellas influyen en nuestro micriobioma,
15) Estilo de vida (1).




lunes, 15 de diciembre de 2014

Dieta: Disbiosis y Obesidad

La Dieta es uno de los principales factores modificables con relación al desarrollo de la Obesidad, las características de los nutrimentos que ingerimos protegen o favorecen el desarrollo de la misma.

La dieta rica en grasa tiende a generar una disbiosis intestinal, que facilita el crecimiento de bacterias patógenas en el intestino y la producción de mediadores de la inflamación. Estos migran en el torrente sanguíneo y producen un leve grado de endotoxemia (1).

La disbiosis causada por la dieta rica en grasa se debe a la modulación de las bacterias intestinales por el aumento de la producción de sales biliares que barren con ciertas bacterias y facilitan el crecimiento de las patógenas (2).

Al suceder el cambio en el microbioma intestinal se afecta la obtención de nutrientes y la producción de nuevos compuestos; debido a la generación de un estrés oxidativo local que permite la producción de radicales libres que las bacterias patógenas pueden utilizar a su vez como fuente de energía para subsistir (2).

Además de que existe una disminución de los productos de subsistencia de las bacterias comensales debido a la disminución de la cantidad y diversidad de las mismas (1).

Esta inflamación se agrava aun más cuando los carbohidratos ingeridos con la dieta son refinados en vez de complejos, por lo cual se promueve aun más y con el déficit de ciertos micronutrientes de la dieta como el magnesio (3).

Con la disbiosis se va produciendo una menor cantidad de Butirato que sirve como un neuro-modulador de la saciedad y permite mayor ingesta de alimentos; además se genera más propionato que conlleva a la lipogenesis; por lo que el cambio en los ácidos grasos de cadena corta y la endotoxemia facilitan el aumento de peso que conlleva a la Obesidad (1, 2, 3).

Por lo cual se recomienda la ingesta de fibras y carbohidratos complejos (1, 2)
1- Por que favorecen la producción de butirato y estimulan la saciedad del individuo,
2- estimulan el predominio de un microbiota que puede extraer mayor cantidad de energía de los alimentos de origen vegetal.
3- no estimula la producción de sales biliares por lo que no hay un cambio en el microbioma del individuo, debido a la aparición de nuevas bacterias que puedan sean más resistentes a dichas sustancias pero que son nocivas al organismo,
4- no se produce la endotoxemia secundaria a la disbiosis intestinal.

Ahora el efecto deletéreo del aumento de la ingesta de grasas en la dieta con relación a la obesidad es asociado con la ingesta de grasas saturadas (2, 3), ya que se considera que una ingesta de grasas insaturadas, principalmente de ácidos grasos Omega 3 tiene factor protector contra la Obesidad debido a que inmunomodula y disminuye la inflamación sistémica producida por la disbiosis intestinal, pero no se ha evidenciado gran significancia en los estudios (3).

Sin embargo es recomendado el uso de este compuesto debido a diversos efectos benéficos en la salud del individuo.
Puesto que se recomienda una rica baja en grasas y que predomine el consumo de grasas insaturadas principalmente los Omega 3, los carbohidratos de la dieta que sean complejos y un aumento en el contenido de fibras; para prevenir la obesidad debido a las repercusiones que causa en el microbioma intestinal.

1) Festi D, Schiumerini R, Eusebi LH, Marasco G, Taddia M, Colecchia A. Gut microbiota and metabolic syndrome. World J Gastroenterol 2014 November 21; 20(43): 16079-16094; DOI: 10.3748/wjg.v20.i43.16079

2) Ha CW. Mechanistic links between gut microbial community dynamics, microbial functions and metabolic health. World Journal of Gastroenterology. 2014;20(44):16498. DOI: 10.3748/wjg.v20.i44.16498


3) López-Alarcón M, Perichart-Perera O, Flores-Huerta S, Inda-Icaza P, Rodríguez-Cruz M, Armenta-Álvarez A, et al. Excessive Refined Carbohydrates and Scarce Micronutrients Intakes Increase Inflammatory Mediators and Insulin Resistance in Prepubertal and Pubertal Obese Children Independently of Obesity. Mediators of Inflammation. 2014;2014:1–7. http://dx.doi.org/10.1155/2014/849031

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Disbiosis: Enfermedad Inflamatoria Intestinal

Durante el crecimiento se va desarrollando nuestro microbioma intestinal, en el cual van variando las familias que lo constituyen hasta la edad de 3 años donde alcanzamos una estabilidad relativa (1).

Este microbioma debe mantener un equilibrio adecuado ya que puede ser la base de diferentes enfermedades propias del tracto gastrointestinal (enfermedad inflamatoria intestinal) o sistémicas como atopia (1); dicho equilibrio se genera dando origen a 3 diferentes enterotipos que dependen principalmente de la dieta que ingiere el individuo (2).

La alteración de la estabilidad del microbioma intestinal con un efecto deletéreo en la salud es lo que hemos mencionado anteriormente como Disbiosis.

En la Enfermedad Inflamatoria Intestinal se evidencia una acentuada Disbiosis. (2, 3)

La Disbiosis en el microbioma intestinal permite que las bacterias patógenas afecten el intestino disminuyendo la capacidad de protección por las comensales y el aumento de la respuesta inmunitaria intestinal, conllevando aun grado de inflamación crónica (3).

Las bacterias normalmente producirían ácidos grasos de cadena corta que no son digeribles y sirven como fuente de energía de los colonocitos y para protección en contra de bacterias patógenas, pero en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal, debido a la Disbiosis subyacente esta producción se ve alterada afectando aun más la defensa en contra de bacterias patógenas (2).

Una de las principales bacterias comensales que sirven de defensa en el microbioma normal son las Bifidobacterias (mencionadas en las entradas con relación a la lactancia materna), sin embargo en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal hay afección de la cantidad y variedad de la misma, disminuyendo su efecto protector (4).

Otro factor que influye en el desarrollo de un microbioma intestinal saludable es el humo del cigarrillo (2).

Como mecanismo de defensa del intestino en contra de la agresión para generar un estado anti-inflamatorio y mantener la integridad del intestino existen las proteínas de choque de calor, que se encargan de dichas funciones, estimuladas por las diferentes colonias de bacterias; pero dependiendo de cual se encuentre presente pueden tener un efecto anti o proinflamatorio (5).

El efecto anti-inflamatorio se puede obtener mejorando los niveles de Bifidobacterias en el microbioma intestinal, con el uso de fibras/prebióticos, que sirven tanto para estimular de manera directa la producción de las diversas proteínas de choque de calor que protegen el intestino y también mejoran los niveles de Bifidobacterias (5).

Por lo cual la Disbiosis que sucede en la Enfermedad Inflamatoria Intestinal puede ser controlada con el manejo dietético, mejorando el aporte de ciertas fibras y prebióticos, tomando en consideración que se deben elegir las fibras adecuadas para evitar el aumento de la sintomatología intestinal debido a la formación de gas excesiva. (http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/08/somos-lo-que-comemos-fodmap.html) (http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/10/alimentos-ricos-en-prebioticos.html)

Al variar la dieta de una occidental a una oriental, con relación al contenido de productos cárnicos y de vegetales, junto con el aumento de alimentos ricos en fibras y en prebióticos, podemos modular de mejor manera el microbioma intestinal y prevenir en la posteridad el desarrollo de una Enfermedad Inflamatoria Intestinal o en dicho caso hacer un mejor control de la enfermedad.

1) Francino M. Early Development of the Gut Microbiota and Immune Health. Pathogens. 2014 Sep 24;3(3):769–90. doi:10.3390/pathogens3030769

2) Missaghi B, Barkema H, Madsen K, Ghosh S. Perturbation of the Human Microbiome as a Contributor to Inflammatory Bowel Disease. Pathogens. 2014 Jun 30;3(3):510–27. doi:10.3390/pathogens3030510

3) Ferreira CM, Vieira AT, Vinolo MAR, Oliveira FA, Curi R, Martins F dos S. The Central Role of the Gut Microbiota in Chronic Inflammatory Diseases. Journal of Immunology Research. 2014;2014:1–12. http://dx.doi.org/10.1155/2014/689492

4) Tojo R. Intestinal microbiota in health and disease: Role of bifidobacteria in gut homeostasis. World Journal of Gastroenterology. 2014;20(41):15163. DOI: 10.3748/wjg.v20.i41.15163

5) Liu H, Dicksved J, Lundh T, Lindberg J. Heat Shock Proteins: Intestinal Gatekeepers that Are Influenced by Dietary Components and the Gut Microbiota. Pathogens. 2014 Feb 28;3(1):187–210. doi:10.3390/pathogens3010187