lunes, 26 de enero de 2015

Microbioma y Dieta en la Vejez: Amotinamiento del microbioma

Hemos hablado que dependiendo del origen de los alimentos el microbioma intestinal del individuo varía, que la dieta es uno de los principales factores con relación a la modulación del microbioma intestinal (1).

Que los alimentos de origen animal tienden a generar bacterias que son resistentes a los ácidos biliares, y que estos tienden a ser ricos en grasas y originan una cierta endotoxemia en el organismo que facilita el desarrollo del síndrome metabólico (2), o que la ingesta de ellas pueden causar una disbiosis intestinal que genera un cuadro clínico de manera inmediata o se puede mantener asintomática la disbiosis (3).

Las modificaciones en la dieta facilitan la mejoría de la disbiosis o afectan su estado; y que podemos tener efectos deletéreos posteriores en el individuo debido a compuestos obtenidos por el microbioma de carácter carcinogénico, así que los efectos deletéreos no necesariamente son inmediatos  (1).

Los efectos de la disbiosis pueden ser inmediatos o tardíos, sin embargo los cambios de la dieta sobre el intestino son inmediatos lo que puede favorecer la prevención de los efectos deletéreos tardíos (4); aunque también consideramos que ciertos momentos de enfermedad debido al estrés metabólico pueden generar un cambio en el comportamiento de dichas bacterias y que migren desde el intestino al torrente sanguíneo en busca de los nutrientes que no pueden obtener por la dieta en ciertos casos de enfermedad, lo cual agravan el curso de la misma, y por eso hemos mencionado el uso de probioticos, y la continuación de la alimentación principalmente con alimentos ricos en prebioticos (5).

Ahora puede suceder el caso de que los efectos deletéreos de la disbiosis intestinal no lo veamos de manera inmediata y pensemos en un efecto tardío posterior como síndrome metabólico u enfermedad cardiovascular, pero se nos olvida algo importante mientras nosotros envejecemos nuestro sistema inmune se afecta y las bacterias por así decir se mantienen jóvenes, al nuestro organismo no poder mantener las defensas adecuadas y la disminución del aporte inicial de nutrientes las bacterias del microbioma intestinal realizan el mismo proceso que sucedería en caso de una enfermedad, que es la traslocacion bacteriana y migrarían desde el intestino al torrente sanguíneo en busca de los nutrientes que no se les ofrece, causando diversas enfermedades en el individuo envejeciente por este mecanismo, como son las neumonías, enfermedad diarreica, infección de vías urinarias, entre otras (6).

Por lo que la dieta que llevamos es un factor importante en la prevención de este amotinamiento del microbioma intestinal, ya que facilitamos la disbiosis y la obtención de patobiontes en el intestino por los alimentos que ingerimos; por lo que debemos considerar que en los extremos de la vida es donde más importancia debemos darle a la dieta del individuo.

6)Rózsa L, Apari P, Müller V. The microbiome mutiny hypothesis: can our microbiome turn against us when we are old or seriously ill? Biology Direct [Internet]. 2015 Dec [cited 2015 Jan 26];10(1). Available from: http://www.biologydirect.com/content/10/1/3


miércoles, 14 de enero de 2015

Fibras y alimentos de origen vegetal

Las fibras intervienen con la salud y el microbiota intestinal debido a que aumenta la masa fecal y con la presencia de fibras solubles en agua la eliminación de compuestos tóxicos generados por las bacterias al afectar el tránsito intestinal, junto con las proteínas sirven como sustratos para síntesis de los ácidos grasos de cadena corta por las diversas bacterias; estos sirven como neurotransmisores posteriormente, de esta forma disminuye el riesgo de cáncer colorectal (1).

Las fibras debido a la fermentación bacteriana aumentan la masa del microbiota (1), lo que aumenta y garantiza el efecto de las diversas bacterias en el intestino al existir una mayor abundancia (2).

Funciones de las bacterias del microbiota generadas por la ingesta de fibra son (1):
-La síntesis de vitaminas como la K, biotina, B 12, tiamina, acido fólico, etc.
-En el metabolismo de las sales biliares secundarias.
-En la eliminación de toxinas debido a la producción de acetato.
-Degradación de compuestos de los granos de los cereales liberando consigo calcio, magnesio y fosforo para ser utilizados por el organismo.
-Síntesis de ácidos grasos de cadena corta y estimulación de la síntesis de moco de la pared intestinal.

A mayor ingesta de vegetales aumenta más el número de bacterias de un mismo grupo con el fin de obtener de mayor manera los nutrientes y hacienda que predomine un enterogrupo de las mismas, generando un intestino más saludable (3).

Como hemos mencionado anteriormente la ingesta de vegetales favorece el crecimiento de diversas bacterias como la Prevotella las cuales están asociadas a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular, obesidad y diabetes; debido a la disminución de otras bacterias y los efectos de los nutrientes obtenidos por estos alimentos como es el caso de las fibras.

Además tenemos que considerar la alimentación con frutas, debido a su contenido de fibras y los polifenoles presentes en la misma que pueden generar un beneficio directo o indirecto por nuevos metabolitos sintetizados por el microbiota intestinal (1), por lo cual los alimentos de origen vegetal tienen diversas formas de favorecer un intestino saludable en el individuo.

1) Conlon M, Bird A. The Impact of Diet and Lifestyle on Gut Microbiota and Human Health. Nutrients. 2014 Dec 24;7(1):17–44, doi:10.3390/nu7010017

2) Hansen AK, Friis Hansen CH, Krych L, Nielsen DS. Impact of the gut microbiota on rodent models of human disease. World J
Gastroenterol 2014; 20(47): 17727-17736, DOI: http://dx.doi.org/10.3748/wjg.v20.i47.17727


3) Voreades N, Kozil A, Weir TL. Diet and the development of the human intestinal microbiome. Frontiers in Microbiology . 5 (494): 1-9. 2014. Available from:http://journal.frontiersin.org/journal/10.3389/fmicb.2014.00494/full