lunes, 23 de febrero de 2015

Que comer y que no comer

Hemos mencionado anteriormente que factores pueden modificar el microbioma intestinal de forma general, ahora vamos a mencionar QUE COMER Y QUE NO COMER, que alimentos de la dieta modifican el microbioma intestinal y medidas que pueden favorecer o perjudicar al mismo.

Carbohidratos: debemos limitarnos a los carbohidratos complejos; ya que los simples son los fermentados por el intestino con el fin de disminuir el ph de este lo cual facilita el crecimiento de las bacterias patógenas en el, (los carbohidratos simples son los obtenidos en productos refinados y dulces) y dicho efecto de fermentación es el mismo observado en la boca y por ende la producción de caries dentales.  La recomendación de la dieta es no superar el 50 % de las calorías a expensas de carbohidratos (1).

Grasas: la ingesta de estas en la dieta, estimula la producción de mayor cantidad de sales biliares, afectando por esta a las bacterias del microbioma intestinal que no poseen resistencia a las mismas como son las obtenidas por los alimentos de origen vegetal, lo cual facilita el crecimiento de las bacterias patógenas en el intestino y una posterior disbiosis intestinal que predispone a enfermedades metabólicas y cardiovasculares. La recomendación de la dieta es que no se debe superar el 30 % de las calorías de la misma a expensa de grasas y debe haber una relación 2 a 1 a expensas de grasas insaturadas, y entre estas una relación 1 a 1 de grasas mono y poli-insaturadas, junto a no exceder los 300 mg de colesterol al día, que también estimulan una mayor producción de sales biliares (2-5).

Fibras: la ingesta de estas facilita el crecimiento de bacterias comensales y simbióticas en el intestino; que intervienen en el tránsito intestinal y en un microbioma intestinal más saludable, junto con una mayor obtención de nutrientes de los alimentos de origen vegetal.  La recomendación para la dieta es ingerir 30 gramos de fibras al día, cantidades diarias inferiores a los 20 gramos no han demostrados efectos algunos en la salud el individuo (6-8).

Yogurt: el beneficio de dicho alimento funcional se debe a que es una fuente tanto de pre como de probioticos para la dieta, junto con los beneficios de la leche en la dieta del individuo.  No existen recomendaciones diarias para la ingesta, al ser un derivado de la leche la recomendación radica en no más de 24 onzas al día de la misma pero dichos datos no han sido extrapolados a este alimento, pero lo recomendable es intercambiarlos (9, 10).

Prebioticos: debido a la estrecha relación de los prebióticos con las fibras, lo que se recomienda es que dependiendo del tipo del dieta del individuo, el aumentar el suplemento.  Como es en los casos en dieta libre de gluten que se ha evidenciado aumento de la disbiosis intestinal que puede ser tratada con la suplementacion de los prebióticos, pero dependiendo de la presencia o ausencia de trastornos gastrointestinales funcionales se recomiendan ricos en fibras pero con prebióticos otras características (11, 12).

Polifenoles: su uso en la dieta aun está en estudio, pero se ha visto que su ingesta moderada puede disminuir el crecimiento de bacterias patógenas en el microbioma intestinal, sin embargo no hay recomendación con exactitud para la dieta, más que una copa de vino tinto al día, además de las recomendaciones de la ingesta de chocolate negro o amargo, sin embargo no se estipula que cantidad de dicho alimento es la adecuada (12).



12) Duda-Chodak A, Tarko T, Satora P, Sroka P. Interaction of dietary compounds, especially polyphenols, with the intestinal microbiota: a review. European Journal of Nutrition [Internet]. 2015 Feb 12 [cited 2015 Feb 23]; Available from: http://link.springer.com/10.1007/s00394-015-0852-y


miércoles, 11 de febrero de 2015

Lactancia Materna: Al acecho de los enemigos

Hemos hablado en anterioridad sobre la alimentación con la Lactancia Materna y los efectos en el desarrollo del microbioma intestinal; de los componentes de la misma como son factores de crecimiento y la presencia de los prebióticos con el fin de la modulación del microbioma del infante de manera adecuada (http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/08/somos-lo-que-comemos-introduccion_18.html, http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/09/efectos-de-los-alimentos-y-el.html).

Se ha expuesto el papel de cómo puede ser utilizada por la madre para facilitar la introducción posterior de alimentos, junto con su relación con las bifidobacterias y el de beneficio en la salud de las posteriores (http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/10/lactancia-materna-y-bifidobacterias.html)

Desde el embarazo el seno materno se prepara para la llegada del infante con la producción de la leche materna para garantizar un optimo desarrollo del microbioma del infante (http://comidaymicrobioma.blogspot.com/2014/09/embarazo-y-lactancia-en-el-desarrollo.html), ahora este microbioma empieza a tener forma desde el embarazo cuando la el seno materno debido a los efectos hormonales (progesterona) facilita la migración de ciertos microorganismos al seno con el fin de ser transmitidos al infante durante la Lactancia materna con el fin de generar un microbioma intestinal adecuado (1).

La preparación del seno materno para la Lactancia Materna depende de diversos factores de la madre, como son su estado nutricional e inmunológico y las características del microbioma intestinal, debido a que esto da origen a la existencia de asociaciones entre diversas bacterias que pueden ser patógenas para el huésped en este caso la madre, debido a la interacción de las bacterias del microbioma originado en el seno materno con las bacterias del microbioma de la piel de la madre provocando alteraciones en el estado de salud de la madre que pueden interferir en la continuación de la Lactancia Materna como es el caso producido por la mastitis (1).

Aunque la interacción de dichas bacterias de manera patógena afecta la madre no se han evidenciado repercusiones significativas en el infante; lo cual se puede deber a las características del mismo y la interacción entre bacterias (1).

Por lo que la dieta durante el embarazo de manera saludable mejora el microbioma de la misma y por ende disminuye el riesgo de interacciones perjudícales para la salud de la madre.



1) Ma Z, Guan Q, Ye C, Zhang C, Foster JA, Forney LJ. Network analysis suggests a potentially “evil” alliance of opportunistic pathogens inhibited by a cooperative network in human milk bacterial communities. Scientific Reports. 2015 Feb 5;5:8275. DOI: 10.1038/srep08275