lunes, 14 de septiembre de 2015

Binomia Infante-Madre (Lactancia Materna)

El infante está programado desde su nacimiento a ser alimentado con lactancia materna y la madre con lactar a su infante hasta los 6 meses de edad, con el objetivo final de protegerse de las agresiones posteriores en su desarrollo y mejorar los diversos sistemas (entérico, inmune).

Se evidencia dicho comportamiento al evaluar los niveles de Hipoxantina y Xantina en la saliva del infante que interaccionan con la xantina oxidasa con el fin de proteger al infante de diversos patógenos al generar compuestos como peróxido de hidrogeno como otro mecanismo de defensa junto a la lactoferrina y la IgA de la madre, evidenciando que esta interacción solo se puede generar en infantes alimentados con seno materno y considerando que la calidad de las propiedad inmuno-protectoras de la IgA y lactoferrina son superiores en la leche materna (1).

Hemos mencionado el vínculo que existe entre la alimentación de la madre durante el embarazo con la aceptación de nutrientes del infante al inicio de la introducción de alimentos sólidos, además de su papel durante la lactancia materna con la misma función (2), pero también tenemos que denotar que dichos alimentos ingeridos durante la lactancia materna sirven son digeridos y sus metabolitos activos pueden ser  eliminados por el seno materno con el fin de que el infante sea expuestos a ellos para la inmuno-modulacion intestinal al ser presentados con los diversos antígenos (3).

Esta causa podría explicar el efecto protector de la lactancia materna con las enfermedades alérgicas.

Los niveles de los compuestos Xantina e Hipoxantina van disminuyendo con el paso del tiempo y dependen del inicio de la alimentación complementaria (1); donde otros factores de la alimentación empiezan a influir en el desarrollo del sistema inmune intestinal y su microbioma como son la vitamina A y D que modulan la respuesta inmunológica de una forma no patológica (3).

Aunque debemos recordar que el inicio de la alimentación complementaria antes de los 4 meses de edad limita los beneficios de la lactancia materna y que tiene una relación elevada con la obesidad posterior, al igual que la formula infantil; por lo cual el beneficio de la ingesta de vitamina D se ve opacado por el efecto que genera el aporte proteico de las formulas infantiles con la evolución del peso el infante.

1) Al-Shehri SS, Knox CL, Liley HG, Cowley DM, Wright JR, Henman MG, et al. Breastmilk-Saliva Interactions Boost Innate Immunity by Regulating the Oral Microbiome in Early Infancy. PloS one. 2015;10(9):e0135047.

2) Mennella JA, Trabulsi JC. Complementary Foods and Flavor Experiences: Setting the Foundation. Annals of Nutrition and Metabolism. 2012;60(s2):40–50.  DOI: 10.1159/00033

3) Parigi SM, Eldh M, Larssen P, Gabrielsson S, Villablanca EJ. Breast Milk and Solid Food Shaping Intestinal Immunity. Frontiers in Immunology [Internet]. 2015 Aug 19 [cited 2015 Sep 13];6. Available from: http://journal.frontiersin.org/Article/10.3389/fimmu.2015.00415/abstract