lunes, 18 de abril de 2016

Serotonina para el Cerebro

La serotonina es un neurotransmisor producido a partir del aminoácido triptófano, principalmente por las bifidobacterias del microbioma intestinal. Dicho compuesto tiene la función de garantizar el adecuado desarrollo del sistema nervioso entérico del individuo y protegerlo del estrés oxidativo que es generado en las reacciones metabólicas cotidianas, así garantiza la integridad de la permeabilidad intestinal evitando el síndrome de intestino permeable; que se caracteriza por la permisividad del intestino a facilitar la difusión de compuestos que generan estrés metabólico sistémico y afectan el desarrollo del sistema nervioso central (1, 2).

Luego de que se garantiza un adecuado desarrollo del sistema nervioso entérico el triptófano obtenido de la dieta estimula la producción de serotonina liberada del intestino al torrente sanguíneo llegando al cerebro donde se encarga de estimular el crecimiento neuronal y protegiéndolo del estrés generado en la vecindad (3).

Además de influir en el comportamiento del individuo posteriormente (1), ya sea durante el desarrollo del infante o posteriormente como hemos evidenciado en los pacientes con trastornos del estado del animo que se utilizan inhibidores de la recaptacion de serotonina para aumentar los niveles circulantes en el cerebro para mejorar el estado del animo del individuo.

La serotonina también aumenta su secreción durante el estrés para ejercer sus funciones de neuro y gastro-protectora para evitar las agresiones a ambos sistema nerviosos (central y entérico).

Razón por la cual las dietas con función de estimular las bifidobacterias durante la infancia (periodos de neurodesarrollo importante) tienden a generar un efecto protector sobre el futuro adulto.

1) Yarandi SS, Peterson DA, Treisman GJ, Moran TH, , Pasricha PJ.  Modulatory Effects of Gut Microbiota on the Central Nervous System: How Gut Could Play a Role in Neuropsychiatric Health and Diseases.  Journal of Neurogastroenterology and Motility 2016;22:201-212. http://dx.doi.org/10.5056/jnm15146

2) Gershon MD. 5-HT 4 -mediated neuroprotection: a new therapeutic modality on the way? American Journal of Physiology - Gastrointestinal and Liver Physiology. 2016 Mar 24;ajpgi.00120.2016. doi:10.1152/ajpgi.00120.2016

3) Mu C, Yang Y, Zhu W. Gut Microbiota: The Brain Peacekeeper. Frontiers in Microbiology [Internet]. 2016 Mar 17 [cited 2016 Apr 18];7. Available from: http://journal.frontiersin.org/Article/10.3389/fmicb.2016.00345/abstract 

domingo, 7 de febrero de 2016

Lactancia Materna: Leche y piel




Dentro de la composición de la leche materna, se encuentra la presencia de las bifidobacterias, organismos que confieren efectos beneficios en el infante durante su desarrollo  (1, 2); de los cuales podemos hacer mención de disminuir el riesgo de padecer enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes mellitus, hipertensión arterial, obesidad, asma, entre otros (1).

La composición de los componentes de la leche materna van variando a media que evoluciona el embarazo de la gestante, sin embargo las características de las bacterias de la leche materna se mantienen constantes con el fin de proteger el microbioma del infante; caracteristicas de la madre que influyen en los diversos microorganismos presentes en la leche materna son el peso de la misma y uso de ciertos medicamentos (2).

Además de la exposición del infante al microbioma de la leche materna, existe una exposición al microbioma de la piel de la madre, en la cual se encuentran bacterias que impiden el crecimiento de los gérmenes patógenos en el tracto gastrointestinal del infante, razón por la cual aumentan los beneficios de la lactancia materna al infante (2).

Estas bacterias patógenas son las causantes del estado pro-inflamatorio en el individuo que aumenta el riesgo de enfermedades como la diabetes mellitus e hipertensión arterial (1).

Garantizando de esta forma un mejor beneficio en la lactancia materna exclusiva sobre la alimentación exclusiva con formula infantil.


1) Smilowitz J, O’Sullivan A, Farver M. The Influence of Early Infant-Feeding Practices on the Intestinal Microbiome and Body Composition in Infants. Nutrition and Metabolic Insights. 2015 Dec;1.

2) Urbaniak C, Angelini M, Gloor GB, Reid G. Human milk microbiota profiles in relation to birthing method, gestation and infant gender. Microbiome [Internet]. 2016 Dec [cited 2016 Feb 7];4(1). Available from: http://www.microbiomejournal.com/content/4/1/1